Nokia finalmente ha eliminado su infraestructura europea de ensamblaje de teléfonos y se trasladará a Asia, más concretamente a China. Las fábricas finlandesas no están siendo cerradas por completo, puesto que se mantendrán algunas funciones desde allí, pero los trabajos de montaje principal se trasladarán.

Las noticias y los despidos se esperaban, ya que la compañía ha recortado muchos más puestos de trabajo durante éste último año, pero este corte en particular es un símbolo de cambio: la empresa, intensamente Europea, se unirá a los demás en la configuración que ahora es estándar para el resto de fabricantes del sector: “diseñar aquí, construir allí.”

Las pérdidas de empleo afectan a el siguiente número de personas/país: 2.300 en Hungría, 1000 en Finlandia, y 700 en México. En total unas 4.000 personas afectadas. Básicamente éstos trabajadores son los que ahora se encargan se realizar tareas de montaje y ensamblaje. 

Naturalmente, los países afectados han mostrado ya su decepción, pero Nokia debe tomar su rumbo para mejorar su situación para asegurar su supervivencia en éste futuro incierto.