Tras dos años de la App Store en funcionamiento, en junio de 2010 Apple anunció que había pagado alrededor de  1 mil millones de dólares a los desarrolladores. El verano pasado, esa cifra se había duplicado a $ 2,5 mil millones pagados. Desde el lanzamiento de iPhone 4S en octubre pasado, la cifra acumulada para los desarrolladores había ascendido a $ 3 mil millones. Para llegar a esa cifra, Apple había vendido cerca de 250 millones de dispositivos iOS activados y 18 mil millones de aplicaciones se habían instalado en la plataforma. El último trimestre, los de Cupertino, extendieron un cheque  de 700.000 dólares para desarrolladores, elevando el total acumulado a más de $ 4 mil millones.


Mientras que iOS y Android batallan por coronar sus beneficios en todos los campos, Eric Schmidt, presidente de Google, predijo que los desarrolladores de aplicaciones empezaban a “priorizar” el desarrollo de aplicaciones para Android. Schmidt dijo – “en última instancia, los proveedores de aplicaciones son impulsados ​​por el volumen de consumo y éste se ve favorecido por el enfoque abierto que Google está tomando”. El ejecutivo se equivoca, ya que los desarrolladores comerciales parecen centrarse más en los ingresos generados que con el volumen de usuarios o visitas.

Después de ver los resultados generados desde Appstore, Google se está centrando más en el volumen de ventas de apps para generar más ingresos a sus desarrolladores, puesto que no está contento con los resultados obtenidos con el  total de las aplicaciones de pago que se compran en el Android Market.

Creemos que es una lucha que por ahora perderá Google. Los informes y estadísticas demuestran que un usuario de IOs compra 5 veces más apps que un usuario Android.